Statement

                                                

 

Presentación 

Óscar Javier Valbuena Sanz (1972, Palencia, España) es un artista que hace pinturas y obras de técnica mixta.  Mediante la aplicación de la abstracción como lenguaje vehicular, Valbuena absorbe y recupera para nuestros días la tradición del arte de la evocación del pasado y lo actualiza en la práctica diaria como una estrategia creativa vital y contemporánea. Este seguimiento de lo inteo y personal,  así como el resurgimiento de una escuela de pintura que nunca dejó de ser importarte pero que hoy en día se ve relegada a un segundo plano dada la preeminencia de otras corrientes pos-modeistas o pos-estructuralistas, es importante como un acto de meditación pero sobre todo como un acto de terapia personal. Lo verdaderamente importante en la pintura de Valbuena es, podríamos decir, el efecto terapéutico o reconciliador que su praxis consigue en el artista.  Su valor de cara al público en general estriba en que al seguir la estela de movimientos pasados como el Informalismo Español o el Action Painting americano estos movimientos se replantean como a-temporales y de un valor todavía contemporáneo; pero además de esto, el carácter curativo de su práctica sirve de ejemplo para el amante y el espectador del arte, ofreciendo pistas para una mejora de su psique, al mismo tiempo que ratifica la justificación teórica de la que ambos movimientos se beneficiaron en su época. La conexión entre psicoanálisis y arte es en Valbuena más directa y fuerte que incluso en las obras de Motherwell o Pollock.

Sus pinturas se centran en la incapacidad de comunicación del lenguaje textual que se utiliza para visualizar la realidad a un nivel emocional y absolutamente más trascendente y determinarte que la pretendida objetividad de lo real; el intento de diálogo entre el lenguaje textual y el lenguaje emocional del color y el trazo, la disonancia entre la forma estética y el contenido “racional” o las disfunciones del lenguaje son el eje principal de la pintura de Valbuena.   En resumen, la falta de referencias claras en el ámbito de la racionalidad empirista son los elementos clave en el trabajo de este artista.  A través de la investigación  y desarrollo de un lenguaje emocional en un meta-nivel, crea momentos personales intensos, magistralmente creados por medio de reglas y omisiones, aceptación y rechazo, atrayendo la atención del espectador y capturándola en una dinámica sin fin de vueltas en círculos.

Sus obras completas, sus obras alteradas o re-trabajadas y su propia praxis se presentan como estéticamente resistentes, como un material elástico y perdurable al tiempo que, temáticamente, relacionadas entre sí para el beneficio de la memoria y la proyección al exterior de las dinámicas emocionales inteas que se han ido forjando a lo largo de toda una vida. Lo posible parece cierto y existe la verdad, pero tiene muchas caras, como Hanna Arendt cita de Franz Kafka.  Al impugnar la división entre el reino de la memoria y el reino de la experiencia, Valbuena trata de fijar el lenguaje de la emoción en el color. Transformándolo en el Arte, este lenguaje se convierte en un oamento desprovisto de las rigideces del lenguaje gramatical aunque sin dejar de ser un instrumento efectivo con una función terapéutica.  En ese momento, muchas ambigüedades e imprecisiones que el texto no puede representar (salvo en el caso de la mejor poesía), que son inherentes a la propia vida, llegan a la superficie y se muestran de una forma directa e intuitiva.

Sus obras no hacen referencia a una forma reconocible del subconsciente como es el caso de otros pintores surrealistas.  Los resultados son una deconstrucción de nuestra concepción clásica del inconsciente en la medida en que el significado se desplaza y se convierte en posible una interpretación.

Actualmente Óscar Javier Valbuena Sanz vive y trabaja en Alicante – Alicante.

Santiago Delgado Escribano

sde-video.com

 28/12/2013